EL PODER DE LAS PALABRAS:

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Las Palabras pueden servir para comunicarnos, tanto como para no-comunicarnos; para abrirnos como para cerrarnos, para mostrarnos como para escondernos.

Los silencios, muchas veces, ‘dicen’ más que las palabras.

Las palabras pueden actuar como ’semillas’… Si tan sólo pudiéramos sembrar palabras de cariño, ánimo, fuerza, confianza…, también pueden actuar como ‘piedras’… Si las lanzamos de modo descuidado, podemos lastimar mucho a alguien.

Cada palabra, construye o destruye, sana o hiere. Podemos cambiar el mundo de una persona, cambiando nuestras palabras.

Hay palabras que ayudan a confiar, a crecer, a sanar…

Las palabras son como llaves: si usamos la combinación precisa, ‘la puerta se abre’.

Y eso, es porque las palabras no son etéreas, poseen cierta materialidad. A diferencia de los pensamientos, las palabras (y no el ‘palabrerío’) tienen el poder de una Acción, de un Hacer, de transformar.

El poder transformador de las palabras, radica en quien sabe usarlas.

“Las palabras son tan poderosas…

Pueden destruir un corazón, o curarlo, hacer que un alma se avergüence, o que se libere, apagar los sueños, o darle más vida, interrumpir la conexión, o crearla, crear barreras, o destruirlas.

Tenemos que usar las palabras sabiamente.”

Toda crisis tiene una duración, una solución y un aprendizaje si logramos que las palabras sean ‘el transporte’ de (y hacia) las emociones más profundas.

La palabra ‘plena’ o ‘verdadera’ NO es la que sale del inconsciente, sino la que nace de la emoción.

A las palabras no se las lleva el viento, siempre y cuando haya alguien para escucharlas, comprenderlas y atesorarlas. 

Las palabras cambian vidas,

las palabras salvan vidas.

Hay varias palabras que vienen resonándo mucho este último tiempo….

“Juego”, “Justicia”, “Fernando”, “Lucio”, “Correccional”, “Prisión”, “Cárcel”, “Perpetua”, “Rugbiers”, Jueces/juezas… “Violencia”, “Género”, “Machismo”, “Racismo”, “Patriarcado”…

En el programa con más rating de la Tv Argentina, usan la palabra “Juego” –pareciera– de ‘comodín’: “Está jugando”, “es su juego”, se afirma.

NO!, no está “jugando”, está manipulando, complotando, mintiendo, fingiendo, violentando, agrediendo, amenazando, bravuconeando… Se está propasando /abusando, se está victimizando…

Me aterra pensar cómo va a llegar esto a las generaciones más jóvenes, que están formando su mentalidad, sus ideas y puntos de vista…

Las palabras tienen un gran poder, pero hay fuerzas tan o más poderosas que ellas: los Ejemplos (las acciones) que recibimos de /realizan nuestrxs familiares (adultxs y referentxs), los Hábitos que vamos generando y adquiriendo, las Carencias / Necesidades básicas (las condiciones de existencia y supervivencia), entre otras.

“La violencia no tiene género”, aún se escucha por ahí, cuando en los primeros 30 días del 2023, hubo 16 femicidios (en promedio uno cada 36 hs…). Causa indignación seguir escuchando (y leyendo) que “el género es una ideología”… Afirmación tan ridícula como decir que ‘el racismo es cosa de algunos/as’ (y no algo estructural), o como afirmar que el Ku Klux Klan era un grupo lo ‘loquitos’ e ‘inadaptados’ que no representaba el pensar y sentir de policías, jueces, abogados, políticos, obreros (etc., que también podían ser miembros) y de un gran porcentaje de hombres y mujeres blancas de EEUU (de distintas edades y clases sociales).

El sexismo, el racismo y el clasismo (así como el Especismo) son sistemas de dominación y opresión… Muchos y muchas creen que, como no se ven, no existen (el aire, los virus y bacterias, como no se ven, por ende tampoco deben existir 😒). Lo cierto es que sí se ven sus efectos, y hay que usar unas ‘gafas muy necias’ para no (querer) verlos / reconocerlos.

Que cada quien piense, crea y actúe como quiera, o como pueda, pero ojalá se pusiese menos energía en defender “el Quién o Qué” (se/ piensa, cree o hace), y más foco en “el Cómo”, en ‘los efectos’ y en los resultados: si acercan o alejan, si hieren o sanan, si generan bienestar o malestar, si favorecen la igualdad/equidad o la desigualdad/inequidad.

Diego Gomez

IG Vivirsanamente

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